Los últimos datos del Servicio Madrileño de Salud (Sermas), correspondientes al mes de noviembre, confirman un descenso de la demora media en cirugía, consultas externas y pruebas diagnósticas. Una evolución positiva que se consolida tras varios meses de rebajas continuadas. La reducción de los tiempos se produce, además, en un contexto de elevada presión asistencial y con una población asignada que supera los siete millones de habitantes, un factor que refuerza el valor de los avances registrados.
En el ámbito quirúrgico, la lista de espera estructural mantuvo una evolución favorable. El número de pacientes en lista de espera en noviembre descendió ligeramente de 102.567 en octubre a 102.056. La demora media se situó en 47,93 días, frente a los 49,61 de octubre, lo que supone una reducción de casi dos días. Tras el periodo estival —un momento en el que suele producirse un paréntesis temporal en la evolución de las listas de espera—, la demora quirúrgica ha iniciado una caída sostenida, con una reducción acumulada de 17,47 días desde agosto.
La mejora en noviembre es especialmente visible en las esperas más prolongadas. Se redujo de forma significativa el número de pacientes que superaban los 90 días de espera para una intervención. En concreto, las demoras superiores a 180 días representaron el 1,13 % del total, frente al 1,55 % del mes anterior. También perdió peso el tramo de entre 90 y 180 días, lo que apunta a una disminución de las demoras más largas y a una mayor agilidad en la resolución de los casos.
Otro indicador relevante es el tiempo medio de los pacientes que salieron de la lista durante el mes. En noviembre, la espera media total de las salidas se situó en 72,43 días, más de tres días menos que en octubre. En el caso de la lista estructural, la espera media descendió de 69,09 a 65,63 días, confirmando una mayor capacidad de resolución quirúrgica. Además, el índice de entradas y salidas se situó por debajo de la unidad (0,98), lo que indica que se resolvieron más procesos quirúrgicos de los que se incorporaron a la lista, contribuyendo a contener la acumulación de pacientes.
CONSULTAS EXTERNAS
La mejora más visible se produjo en las consultas externas, una de las principales puertas de entrada al sistema sanitario. En noviembre, la demora media para una primera consulta se redujo hasta los 64,83 días, frente a los 68,60 de octubre. En este caso el descenso es cercano a los cuatro días y acumula desde agosto un total de 14 días.
En noviembre también descendió el número de personas en espera estructural para una primera consulta, que pasó de 733.359 a 728.632 pacientes. Aunque el volumen sigue siendo elevado, la tendencia apunta a una mayor capacidad de absorción del sistema.
En cuanto a la actividad, noviembre registró menos entradas y salidas que octubre, una evolución habitual en los últimos meses del año. Aun así, la espera media estructural de los pacientes atendidos se mantuvo estable, en torno a los 39-40 días, mientras que la demora media prospectiva descendió ligeramente hasta los 48,38 días.
PRUEBAS DIAGNÓSTICAS
La reducción más acusada de los tiempos de espera asistencial se produjo en las pruebas diagnósticas y terapéuticas. En noviembre, la demora media cayó hasta los 54,99 días, frente a los 62,21 de octubre, lo que supone una bajada de más de siete días en apenas un mes. Desde agosto la reducción es de 18,62 días.
Esta mejora se registró en noviembre a pesar de un ligero aumento del número de pacientes en espera estructural, que pasó de 181.980 a 187.150 personas. La clave estuvo en la reducción del tiempo medio de espera y en una mejor gestión de las citas, especialmente en los tramos de mayor demora. De hecho, el número de pacientes con esperas superiores a 90 días se redujo de forma clara, mientras que la espera media estructural de los pacientes atendidos se mantuvo prácticamente sin cambios, en torno a los 24 días. Un dato que sugiere que el sistema es capaz de absorber actividad sin penalizar los tiempos de quienes finalmente acceden a la prueba.
Estos datos confirman que las listas de espera en la Comunidad de Madrid avanzan en accesibilidad y tiempos de respuesta óptimos, reforzando la percepción de una sanidad pública que, pese a la presión asistencial, logra mejorar sus indicadores y avanzar hacia una atención más ágil para los ciudadanos de la Comunidad de Madrid.
A este escenario ha contribuido la red hospitalaria madrileña, en la que varios centros han logrado situarse a la cabeza en reducción de demoras quirúrgicas, consultas externas y pruebas diagnósticas. Así en noviembre destacaron en lista de espera quirúrgica por sus tiempos de espera reducidos, el Hospital Universitario General de Villalba, con 16,33 días; el Hospital Universitario Rey Juan Carlos, con 19,63 días; el Hospital Fundación Jiménez Díaz, con 23,93 días; y el Hospital Universitario Infanta Elena, con 28,72 días. Un dato significativo es que todos estos hospitales pertenecen al modelo de colaboración público-privada existente en la CAM.
En consultas externas también los hospitales de gestión mixta consiguieron los mejores datos. El Hospital Universitario Infanta Elena: 24,08 días; la Fundación Jiménez Díaz: 24,22; el Hospital General de Villalba: 26,39 días; el Hospital Rey Juan Carlos: 28,75 y el Hospital Universitario de Torrejón: 34,12 días.
En pruebas diagnósticas también destacaron el Hospital Universitario de Torrejón, con 13,87 días; el Hospital Central de la Cruz Roja San José y Santa Adela, con 18,10; el Hospital Universitario Infanta Elena, 20,38 días; el Hospital Universitario General de Villalba, 25,17 días y el Hospital Clínico San Carlos con 25,53 días. Todos ellos por debajo del mes de espera.
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