El Milagrito cambia su denominación social y consolida nueva identidad corporativa
La compañía alinea su nombre legal con la marca reconocida por millones de consumidores
El Milagrito Industrias Químicas S.L. es, desde principios de este año, la nueva denominación social de la empresa, un nombre que culmina oficialmente el proceso de transformación de Fabrienvaf Nuca hacia el nombre comercial que desde hace décadas le impusieron al producto los consumidores, El Milagrito.
Según ha explicado la directora ejecutiva, María Castro Molera, “el cambio simboliza mucho más que una modificación administrativa. Representa el reconocimiento a una historia construida junto a los consumidores, quienes hace casi 25 años comenzaron a referirse espontáneamente a nuestro producto como “El Milagrito”. No hay nada más hermoso que descubrir que miles de personas llaman así a nuestro producto tras comprobar la eficacia de nuestra fórmula. Por eso para nosotros es un orgullo que nuestra empresa ahora tome el nombre con el que nos bautizaron”.
Desde el punto de vista operativo, el cambio es mínimo —la empresa mantiene su CIF y estructura—, pero a nivel simbólico supone un paso decisivo: la coherencia entre cómo el mercado conoce la marca y cómo la empresa se denomina oficialmente.
El cambio de marca ha conllevado también una evolución de la imagen de El Milagrito hacia dos aspectos que forman parte de su ADN: su dimensión humana y la apuesta por el Medio Ambiente. De ahí que la firma haya rediseñado su logo haciendo hincapié en el corazón, como representación de empresa con alma, y en la hoja verde para visibilizar la sostenibilidad, una línea de trabajo que le ha valido varios reconocimientos ambientales, como el certificado ISO 14001 de gestión ambiental, el EMAS, el Certificado ISO 9001 de gestión de calidad, el Sello Oro EcoVadis, el distintivo “Proveedores Sostenibles” o la inscripción en el Registro de Huella de Carbono, que renuevan cada año.
“El Milagrito es un homenaje a todos nuestros clientes -explica María Castro-. Ellos han hecho realidad este sueño. Es un reconocimiento a los que confiaron desde el principio en nuestra fórmula y a los que, desde el entusiasmo y poniendo acento andaluz, recomiendan nuestros productos con pasión”.
Nueva etapa con la misma esencia
El inicio de 2026 abre una etapa de consolidación y nuevos proyectos para El Milagrito, que mantiene intactos los valores que han guiado a la empresa desde sus inicios: cercanía, escucha activa y compromiso con la calidad. “El Milagrito no es solo una marca. Es una familia. Un proyecto que nació desde la humildad y el esfuerzo, y que hoy continúa con la convicción de que lo mejor está por llegar”, concluye María Castro Molera.
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